«¡Por fin!» exclamó Charles Leclerc al cruzar la meta detrás del Auto de Seguridad y conquistar la victoria en el Gran Premio de Gran Bretaña, novena fecha de la temporada de Fórmula 1. «Esta se siente particularmente bien. El trabajo paga y los tiempos duros nunca duran», agregó por radio al equipo, con una voz que combinaba felicidad, emoción y alivio. El piloto monegasco de Ferrari rompió una sequía de 623 días sin ganar en la categoría reina, desde su último triunfo el 20 de octubre de 2024 en el GP de Estados Unidos, en Austin.

En Silverstone, Leclerc se impuso en una carrera exigente y caótica, marcada por la presencia del coche de seguridad en las vueltas finales y por los problemas que sufrió Kimi Antonelli, poleman y líder del campeonato, con su Mercedes.
«Mis victorias siempre tienen algo especial, pero esta es realmente intensa, estoy muy contento. Venía con dificultades para encontrar la conexión con el coche y he trabajado mucho para ello. El sábado, tras la carrera sprint, adelanté que podría haber dado con la clave, pero debía confirmarlo en la carrera», indicó Leclerc, quien superó a dos pilotos británicos: George Russell, segundo con Mercedes, y a su compañero Lewis Hamilton, tercero y que fue investigado tras la carrera por una presunta infracción en bandera amarilla, pero finalmente fue eximido de sanción.
Leclerc arrancó desde la segunda posición y aprovechó una mala salida de Antonelli para tomar el liderato en los primeros metros. Hamilton también adelantó al joven italiano para ubicarse segundo, pero luego perdió esa posición al recibir una penalización de cinco segundos por haberse movido antes de que el semáforo se pusiera en verde en la largada.
Durante la competencia, Leclerc solo cedió temporalmente la punta cuando ingresó a boxes, pero fue claramente el piloto con el mejor auto en pista y gestionó con inteligencia la carrera, que tuvo dos momentos cruciales.
El primero ocurrió en la vuelta 42, cuando Antonelli empezó a sufrir problemas con su Mercedes a causa de la rotura del protector de la rueda, que quedó prácticamente aéreo. El italiano realizó dos detenciones para intentar resolver el inconveniente y cayó hasta la décima posición, por delante de Colapinto. El segundo punto de inflexión llegó en la vuelta 48 cuando Max Verstappen, en ese momento tercero, se despistó y provocó la salida del Safety Car.
Con la carrera neutralizada, Antonelli fue sancionado con cinco segundos por salirse reiteradamente de los límites de pista, lo que dejó fuera sus opciones de podio. Mientras tanto, Leclerc encaminó una victoria muy esperada, la novena de su carrera en la Fórmula 1, apoyada en su mérito pero también en la fortuna.
«Hoy tuvimos un poco de suerte; si Kimi no hubiera tenido ese problema, creo que no hubiera podido ganar, pero a veces se necesita suerte», reconoció Leclerc. «Lo siento por Kimi, pero estoy muy contento por el equipo, por mí, por los aficionados y por todos los que han sufrido conmigo en las últimas carreras».
Por su parte, Antonelli se mostró decepcionado y molesto: «Estaba rápido y tenía muchas posibilidades de ganar, porque con los neumáticos duros recortaba distancias con Leclerc. Es una pena no haber tenido ni siquiera la oportunidad de intentarlo». Explicó que trató de mantener el coche en pista a pesar de las dificultades, pero que la penalización y los problemas mecánicos hicieron imposible sostenerse entre los primeros. A pesar de ello, sigue siendo líder del campeonato, aunque redujo significativamente su ventaja sobre Russell y Hamilton.
Russell, satisfecho con su actuación, comentó: «La sensación era buena, pero mis tiempos por vuelta eran lentos por factores fuera y dentro de mi control. Fue una carrera con muy mala suerte, incluso pinché un neumático, pero me alegra haber quedado segundo».
Hamilton, a su vez, felicitó a Leclerc por el triunfo y reconoció las dificultades que afrontó: «Hoy no estuve a la altura: me adelanté en la salida y luego recibí una sanción. El equipo está haciendo un trabajo fenomenal, con dos victorias este año, es fantástico».
Leclerc cerró con un mensaje optimista: «Ha sido una gran sorpresa ser tan competitivos. Creo que nos fue mucho mejor de lo esperado. Ahora tenemos que entender por qué».
En el campeonato de pilotos, Antonelli lidera con 179 puntos, seguido por Russell con 154 y Hamilton con 147. El top 10 lo completan Leclerc (108), Norris (97), Piastri (82), Verstappen (76), Hadjar (52), Gasly (42) y Lawson (39). Colapinto suma 18 puntos y ocupa el puesto 13, igual que Bearman.
En la pelea por el título de constructores, Ferrari aprovechó su doble podio y la mala fortuna de Antonelli para acortar distancia con Mercedes, aunque el equipo alemán mantiene un amplio liderazgo con 333 puntos, contra 255 de la Scuderia y 179 de McLaren. Red Bull ocupa el cuarto lugar con 128, seguido por Alpine (60) y Racing Bulls (59). Completan la tabla Haas (21), Williams (11), Audi (6), Aston Martin (1) y Cadillac (0).
La próxima fecha será el Gran Premio de Bélgica, que se disputará en el histórico circuito de Spa-Francorchamps el 19 de julio.
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